martes, 25 de marzo de 2008

El logopeda en casa

Ayer ocurrió algo curioso que nos hizo darnos cuenta una vez más de la responsabilidad que tenemos todos en la rehabilitación de un bebé con problemas.

El ejemplo es de logopedia pero podría también contar historias análogas de fisioterapia y estimulación precoz que tienen en común a los dos protagonistas: Nuestro hijo mayor (3 años) y nuestra hija afectada por citomegalovirus congénito (7 meses).

Nuestra niña tiene un retraso psicomotor leve aparte del problema de hipoacusia y una poco probable afección de la vista todavía por confirmar/descartar. Nuestro hijo mayor es consciente de ello (a su manera...) y está siempre encantado de jugar con su hermanita tal y como lo hacemos nostros y de participar tanto en las sesiones de rehabilitación como en las de logopedia. Lo sorprendente es que tiene una capacidad de asimilar los juegos y técnicas que utilizan los médicos asombrosa y luego las aplica de manera natural con su hermanita.

Ayer sus "esfuerzos" dieron un gran resultado.

Todo empezó cuando en logopedia se estropeó uno de los juguetes que usan mucho. Se trata de una especie de micrófono con luces y música que les llama mucho la atención a los niños y que sirve para que asocien sonidos a estímulos visuales. Pues bien, un cable se desoldó y como "papá todo lo arregla" me lo llevé a casa para apañarlo. El Domingo por la mañana saqué el soldador y con la inestimable "ayuda" de nuestro hijo lo arreglamos sin que nadie ni nada se quemase en el intento.

Y como no, nuestro hijo lo tenía que probar y no se le ocurrió mejor manera que hacerlo con su hermanita.

Estuvo no sé cuanto tiempo haciendo las mismas cosas que hacen los logopedas y como nuestra niña estaba encantada le dejamos. Una y otra vez repetía la cantinela:

Suenaaa, suenaaaa

Se mueveeeeee, se mueveeeeee

Tiene luuuuces, luuuuuces

Seeeee vaaaaa, seeeee vaaaaa

Noooo, noooo, noooo, ya no sueeeenaaaaa

Ya no hay, noooo hay, noooo hay....

¿Donde está? ¿Donde está?

Y nuestra niña, además de reírse un montón, empezó responder con balbuceos cuando el micrófono desaparecía.

Nunca había hecho nada parecido y por lo que hemos podido comprobar, le ha gustado decir balbuceos porque ahora no hay quién la pare....

Conclusión: hay que estar siempre alerta, aprovechar cualquier situación y todo recurso para hacer avanzar a nuestros críos. Los profesionales hacen una gran labor pero somos los más cercanos los que podemos, mejor que nadie, hacerles progresar. Sólo un apunte más: es imprescindible hacerlo desde el juego de manera relajada, espontánea y divertida. Nuestros niños, además de necesitarlo, se lo merecen.


Escrito el 03/03/2008 16:56

2 comentarios:

  1. Con que ¿era esto lo que se oía por teléfono ayer?
    ¡¡Guay re-que-te-guay!!
    ¡Vivan Miguel y su padre que todo lo arregla!


    Escrito por Abuelo 03/03/2008 23:46

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  2. No se si te servirá de algo pero por si acaso te voy a contar lo que paso con mis hijas.
    Cuando tenian 6 o 7 meses les hicimos una prueba de potenciales y el resultado fue que tenian hipoacusia leve en el oido izquierdo. Cuando cumplieron los 18 meses se la repetimos y los resultados fueron absollutamente normales. Lo que nos dijeron es que cuando se hacen las pruebas a niños tan pequeños normalmente dan errores, eso si a mi me metieron el miedo en el cuerpo, asi que espero que en tu caso suceda algo parecido y que poco a poco salga la cosa adelante. Muchos besos y sequir asi con esas ganas al final llegará la recompensa.

    Escrito por Primo 10/03/2008 20:29

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