domingo, 8 de junio de 2008

Taller Sordera y Familia

La Fundación Clave organizó el pasado 13/5/08 el Taller Sordera y Familia. Trajo como conferenciante a David Luterman, Audiólogo con una dilatadísima experiencia en rehabilitación auditiva de niños.


La charla fue muy esclarecedora porque describió con gran realismo las diferentes etapas que atraviesa una familia y su entorno ante un hijo sordo.


Tanto nos gustó que le solicitamos por email si podíamos trascribir las notas que tomó mi mujer y publicarlas en nuestro blog a lo que muy amablemente nos contestó que estaba encantado de que lo hiciésemos.



Éstas son las notas:


La primera etapa, una vez confirmada la sospecha de la sordera y la lucha (demasiado dura con frecuencia) por el diagnóstico, es el duelo. Con frecuencia, por fortuna este duelo (entiéndase duelo la fase en la que te enfrentas a una situación no deseada que puede hacer pasar a la persona por diferentes fases de ansiedad, negación, tristeza, depresión e ira) se presenta de manera diferente y en momentos diferentes en el padre y la madre. Esto puede llevar a situaciones de tensión y culpabilidad pero también es fundamental para que uno "tire del carro" cuando la pareja está pasando por sus peores momentos.

A todo esto se suma incomprensión y frecuente negación del entorno de amigos y familia. Es así, no hay que culpabilizar a nadie. Es lo mejor que sabemos hacer las cosas ante este tipo de situaciones.

Esto lleva a una honda sensación de Soledad y a no encontrar hueco para el Dolor que se siente.

Desde el principio, hay que tener siempre presente que un niño sordo es ante todo un Niño y como tal se comporta, sea sordo o no. Tienen la necesidad de ser tratados como niños y disfrutar de su niñez.

Hay que ser conscientes de la importancia de que los padres sean quienes aprendan a ser los terapeutas de sus hijos. Deben ser el centro de la terapia. Nadie mejor que ellos van a ayudar a su hijo.

Es importante también buscar un hueco donde los padres puedan expresar su dolor y que alguien lo valide y ratifique.

Una vez superada la primera etapa, se entra en la "fase de rutina". Parece que puedes estar "bien" pero se producen situaciones que desencadenan el resurgimiento del dolor. El dolor siempre estará ahí.

Los sentimientos están ahí. Es inútil intentar controlarlos. Lo importante es reconocerlos y poderlos expresar en un ambiente acogedor. Lo que sí podemos controlar es el comportamiento.

Expresarse, reponerse y CONTINUAR.

El dolor se va diluyendo aunque nunca desaparece del todo. El hijo da a los padres un Don, un Regalo, que aparece bajo el dolor. Esto no es evidente pero buscándolo se encuentra. Hará sentirse alegre por educar a un niño con necesidades especiales.

Cambia las prioridades de la vida.

La sordera de un hijo descubre a los padres habilidades que no conocían de sí mismos. Hace crecer, ser mejores personas.


Puntos para el éxito en la gestión del desarrollo del niño sordo:

1.- Autoestima alta de la madre.


2.- Cuando la familia siente que las cosas pueden ocurrir, y que ellos son capaces de conseguirlo y seguir adelante.

3.- Encontrar un sentido filosófico que responda a las preguntas ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?. No caer en la autolamentación.


4.- Que la carga sea compartida. La madre suele llevar la mayoría de la carga. Que la madre se sienta apoyada, acompañada, aunque el padre no sea quien físicamente haga siempre las cosas.

2 comentarios:

  1. (aplausos y asentimientos)

    ... y tomo nota :)

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  2. Ole, Ole Y Olé.
    Qué bien hablas.
    Abuelo

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