martes, 16 de septiembre de 2008

El acuario vuelve a casa


El pasado Domingo necesitábamos salir a dar una vuelta para despejarnos un poco y cambiar de aires. Tanta visita al médico quema hasta al más fuerte. Lo decidimos sobre la marcha y a las 11:00 de la mañana estábamos en el ZOO con los niños.

Nuestro hijo mayor (de "casi-cuatro-años" como dice él) disfrutó muchísimo como era de esperar pero la sorpresa nos la llevamos con nuestra hija.

Nuestra niña iba en su sillita y la sacábamos cada vez que nos parábamos para que viese los animales. Le hacían gracia, les decía hola, adiós, se reía... pero cuando llegamos al acuario se volvió loca de alegría.

En cuanto vio los peces se transformó. No paró hasta que la cogí en brazos y la pegué literalmente al cristal. Señaló a toooooodoos los peces mientras decía Ahí! Ahí! Ahí! y no se cansaba nunca. Después de un buen rato viendo un acuario había que pasar rápidamente al siguiente porque de lo contrario se enfadaba muchísimo. Le gustó todo, hasta las feísimas morenas y congrios. Con las tortugas estuvo muchísimo rato y cuando llegamos al tanque de los tiburones casi le da un patatús. Era lindísimo ver como señalaba con su minúsculo dedito a los tiburones que pasaban a 10 cm y les decía hola con su manita. Tanto se motivó que hasta empezó a hacer pedorretas, después de estar un mes trabajando la materia con ella sin éxito...

Estuvimos todo el tiempo que quiso ya que nuestro hijo también estaba fascinado con semejantes bichos (que por cierto, nos dejó muy claro que no le dan ningún miedo "porque ya es mayor").

Tanto disfrutó que según salimos se quedó dormida hasta la hora de comer.

Es curioso como cuando menos te lo esperas, hay cosas que activan al 100% a un niño. Es imprescindible hacer todo lo posible para aprovecharlas al máximo y utilizarlas para trabajar el vocabulario, la atención, la coordinación y todo lo que nuestros niños necesitan especialmente.

Así que la decisión está tomada. El acuario vuelve a casa después de unos pocos meses de ausencia. No os preocupéis que no pondré tiburones...


4 comentarios:

  1. Me alegro, Pedro :). Por cierto, aunque no metas tiburones, si meteres pirañas me tienes que invitar a que las vea en alguna de mis vueltas de londres.

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  2. Para que los que no conozcan al personaje que escribe este blog, les dire que este entrañable elemento, hermano mio y gemelo mio, ha tenido desde los 14 años siempre un acuario.

    El acuario campaba en su habitacion, y por extension, en la mia, ya que siempre, hasta el dia que nos casamos, compartimos cuarto.

    El tener un acuario en el cuarto, en principio tenia pinta de ser algo agradable y divertido, pero la carroza se volvio calabaza y en ese acuario siempre habia los bichos mas infames.

    Para empezar, metio unas tortuguillas inofensivas que en vez de alimentarlas con las quisquillas secas que les da todo el mundo, les daba filetes. Las tortugas pasaron de ser del tamaño de una moneda de diez duros a tener el tamaño de un cochinillo. Y eran 6!!

    Luego metio... Pirañas. Histericos bichos que tambien alimentaba con filetes y pasaron de ser del tamaño de una chapa de cocacola a ser como mi mano. Mala baba se gastaban los bichos aquellos. Se metian caña entre ellos y se partian la crisma con la tapa del acuario en cuanto se asustaban. Un dia al despertarme me encontre una piraña seca en la almohada. Se habia escapado de un salto y habia acabado al lado de mi oreja. Cabreo mayusculo del menda y las pirañas pasaron a ser historia.

    Luego se sucedieron una serie de peces enormes y timidos del cual solo me acuerdo que habia uno que era como un besugo pero albino.

    La apoteosis del acuario fue un bicho que un dia aparecio en el bocal del tamaño de una barra de pan. El bicho era perfectamente feo. Era como un huron despellejado puesto en remojo, de color rosilla y con unos ojillos minusculos y unas patas que eran como tentaculos. Era un error de la naturaleza pero a el le gustaba. Para colmo, el animal ese olia fatal. Duro poco.

    Le perdi la pista al acuario cuando me case, pero el acuario migro a la casa de mi hermano cuando el se caso.

    Ahora resulta qua a Paulilla, hija suya y tocaya mia, le gustan los acuarios.

    Casualidad?

    Genetica?

    Que metera Paulilla en el acuario cuando sea mayor?

    El alumno superara al maestro?

    Seguro!!!

    The apple never falls fall from the tree!



    Desde Paris,

    Pablo

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  3. Lo que va, vuelve o "what goes around comes around..."
    Sí, sí, hubo pirañas y se pusieron enfermas y fueron curadas con.......supositorios de antibiótico. ¡¡¡Verídico!!!

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  4. Abuelo dijo...
    Hoy, sábado 28 de Septiembre de 2008 ha vueklto el acuario a casa.
    ya está montado.
    Mañana, Paula estará feliz, ha llegado la noticia por un mensaje multimedia...

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