lunes, 22 de diciembre de 2008

Compañeros del camino

En una de las primeras entradas del blog comenté que escribiría sobre los "Compañeros del camino". Tenía pensado hablar detenidamente de una familia en concreto que es un ejemplo para nosotros de superación.


Me ha costado mucho escribir esto, han tenido que pasar meses antes de poder ordenar las ideas lo suficiente para poder encontrar un sentido a todo esto.


¿Os acordáis del artículo "El primer AAAAAAAAA"?


Sus padres lo han perdido todo. Su ilusión, su alegría, su desparpajo, han perdido a su hijo.


Fue este verano. Un virus se lo llevó por delante. Luchó durante un mes como un valiente cuando nadie le daba más que unas horas de vida pero al final se nos fue. Le quedaban muy pocos días para cumplir cuatro años.


¿Dónde ha quedado tanto esfuerzo? ¿Por qué algo tan injusto? ¿Esto es el justo resultado de darlo todo por un hijo?


No hay explicación. Es demasiado.


Lo único que podemos hacer es recordar y reflexionar todo lo que nos enseñó en sus casi cuatro años de vida. Nos enseñó que a base de esfuerzo se consigue todo lo que te propongas. Que el cariño de los padres y abuelos es lo que te hace crecer. Que no existe el miedo. Que hay que ser muy valiente y echar para delante siempre.

Hoy su madre nos ha mandado un mensaje para felicitarnos las navidades. Nos sobrecoge que en medio de tanto quebranto se sigan acordando de nosotros. Tienen muchísimo dolor pero expresan con esta felicitación lo que su hijo les enseñó. Nada podrá con ellos porque ellos también son valientes. Él, donde quiera que esté, seguro que estará orgulloso de sus padres al verlos salir poco a poco adelante.

Los Reyes Magos se han adelantado

Paula llevaba unos cuantos días apuntando maneras. Se ponía en pie solita, le entraba el miedo escénico y volvía al suelo. Hizo sus primeros pinitos de improviso, 3 pasitos, suelo, arriba, otros tres pasitos... y no se volvió a saber más de tal proeza hasta una semana después.


Otra vez lo intentó sin avisar. Nos pilló en el salón. Estaba apoyada en la mesa del comedor, algo le llamó la atención de la mesa baja y sin pensárselo dos veces le fue caminado hasta allí. Nos quedamos de piedra. Yo pensaba "se deja los dientes contra la mesa....." pero no, llegó. Y se dio la vuelta para mirarnos toda orgullosa. Miguelito (nuestro hijo mayor) se puso a dar gritos "¡mamá, mamá, que Paula ha caminado!. Para él ha sido muy importante verla caminar porque ya andaba una temporada mosqueado al ver que sus primitos/as 3 meses más pequeños que Paula ya andaban.


Para rematar la proeza, al poco rato repitió el paseíto. Otra descarga de adrenalina, otra vez a punto de dejarse los dientes contra la mesa, otra vez llegó... y esta vez también se dio la vuelta para mirarnos y se aplaudió a sí misma.


Han sido 12 meses de fisioterapia, centenares de horas en casa jugando/ejercitando pero ahí está, ha empezado a dar sus primeros pasos.