martes, 17 de noviembre de 2009

Cuando la tozudez es una virtud

Por fin tenemos unas audiometrías creíbles. "Sólo" nos ha costado un mes y medio y 8 sesiones. Por medio hemos tenido tapones, catarros, otitis serosas...
Son ocho mañanas enteras dedicadas a  las audiometrías. Ha habido de todo. Timpanometrías planas, días rebeldes y resultados caóticos con 50dB de variación.

Durante todo este tiempo te das cuenta lo frágil que es la situción de un niño sordo. Un simple catarro le hace perder tanta audición que no logra entenderte. Y si le reprogramas los audífonos, cuando remite el catarro está atronado por el volumen de éstos.
Hay que hilar muy fino para darte cuenta de todo esto con un niño de 2 añitos y descubrir en medio de una conversación que ha confundido las palabras "gusto" y "susto".

Cada resultado de una audiometría hay que digerirlo. Si ha perdido tanta audición...¿Será porque no ha colaborado? ¿Será porque tiene una otitis? ¿Será porque ha empeorado realmente? ¿por qué ha perdido tanto en agudos si la otitis sólo te hace perder en graves?
Aparece el miedo a la posibilidad real que esté perdiendo audición. Es algo muy posible en los casos de citomegalovirus congénito.

Todo esto se supera con tozudez. No parar hasta conseguir unas audiometrías coherentes. Si son 8, pues 8. Y entre medias, otorrino, osteópata, aerosoles, humidificadores... lo que haga falta.

Bendita tozudez.

3 comentarios:

  1. Pedro en una niña tan peque la verdad es q dá miedo,se distraen, se cansan pero tu tranqui q con esa tozudez habreis conseguido una audiometría real, todo sea por Paula muy bien hecho.Un besito

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  2. Pedro me alegro mucho que por fin hayáis conseguido una audiometría fiable, ahora a practicar con la niña, a acompañarla en sus cánticos, aunque muchas veces, seguro que lo que menos ganas tenéis es de cantar, pero que ella os vea alegres esa es la mejor medicina.
    Te lo digo yo; que cuando estaba en la UCI veia a todo el mundo sonriendo, y yo con un careto peor que el de JUANA CHAO, luego me entere que los médicos les habían dicho que cuando entraran dejaran la preocupación y el mal humor en la sala de espera, pero que en la UCI quería ver a todas las visitan sonriendo y animándome.
    Eso es lo que tenis que hacer con vuestra hija que no os note la preocupación y que vea que esto es una cosa normal y que pronto ella se encontrara como todas las niñas

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  3. Oye Pedro, esa tozudez rellena de amor que mostráis, no sé, me hace pensar.... ¿no tendréis algún pariente mañico por un casual? jajaja de los de chufla chufla que como no te apartes tú. Un abrazo y beos para Paulita.

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