lunes, 18 de enero de 2010

¿Qué quieres ser de mayor?

Dale Sindell ha organizado un evento en el que profesionales con pérdida auditiva compartirán su trayectoria en una mesa redonda. Os adjunto la información: (Pulsar sobre la imagen para ampliarla)


martes, 12 de enero de 2010

Momento Nespresso

Uno de los puntos en común que nos comentan todas las parejas de padres de niños con citomegalovirus es que no tienen tiempo para dedicarse a sí mismos y a su pareja. El día es un continuo ir y venir a coles, médicos, logopedia, rehabilitación, Vojta..... y llegan al final del día exhaustos y sin ganas de nada. Es una realidad contra la que no podemos hacer nada ya que todos tenemos muy claro que en estos casos el tiempo que dediquemos a nuestro hijo con problemas va a repercutir directamente en su desarrollo.

¿No se puede hacer nada? Quizás sí.

La experiencia nos dice que permanecer en esta situación durante mucho tiempo puede tener repercusiones serias en la pareja. Empieza a haber una falta de comunicación aderezada con estrés, falta de sueño y cansancio a la que se suman exponencialmente los problemas cotidianos del día a día. Y cuando te quieres dar cuenta la relación de pareja ya está seriamente comprometida. Justo cuando necesitas hablar más con tu marido/mujer y expresar y compartir tus miedos, angustias, alegrías (que también las hay), es cuando menos lo haces.

Nosotros desde hace ya mucho tiempo hemos creado lo que llamábamos antes un "Five Minutes" o ahora un "Momento Nespresso" desde que nos han regalado una cafetera de dicha marca y le damos buen uso. Consiste en dejar a los niños jugando solos y decirles que necesitamos 5 minutos para estar en la cocina para preparar la comida o cualquier otra cosa. Ellos al principio no querían pero ahora lo aceptan sin reparos y nos respetan casi siempre sin molestar. En esos 5-10 minutos, mi mujer y yo tenemos un momento exclusivamente para nosotros donde poder hablar tranquilamente con una buen café en la mano. Además nos sirve para cortar con la vorágine diaria, reponer fuerzas y hablar mucho. Lo repetimos a diario 2 o tres veces.

Ahora que trabajo en Salamanca de Lunes a Viernes hemos tenido que variar la operativa. A las 8 de la tarde llamo a casa para ver qué tal han pasado el día. Es una llamada breve ya que están los niños todavía levantados pero luego a las 10:30 vuelvo a llamar para ya hablar más tranquilamente y todo el tiempo necesario. Eso sí, sin café...