sábado, 15 de mayo de 2010

Talentos ocultos

Hace cosa de tres o cuatro meses Miguelito me sorprendió un día que íbamos solos en coche a IKEA y me dijo "papi, mami por aquí siempre va muuucho más rápido que tú". Yo le dije que eso era imposible (me tocó en mi fibra "los-hombres-conducimos-mejor" y la cosa se quedó ahí.

Este viernes le he llevado al cole y me lo ha vuelto a decir. Le tiré más de la lengua y me aseguró que "mami conduce fenomenal y rapidísimo por todos sitios. Mucho más rápido que tú...."

Para mis adentros pensaba "llevo casi 20 años conduciendo, he conducido desde un Seat 600 hasta un Mercedes Unimog 404 sin tener jamás un accidente y tener que oír esto..."

El caso es que hoy mis sospechas se han confirmado. Ana es la reencarnación de Fangio. En una salida de la M-30 me ha dicho "Por favor Pedro, no hace falta que frenes tanto. ¡Se puede ir muchísimo más deprisa por aquí!"

Yo con mi ego hecho jirones le he pedido explicaciones a Ana: ¿Tú no conducías muy suavemente....?

A lo que me respondido: Ya, eso era antes. Cuando tienes que ir en la misma mañana al cole, a rehabilitación y a logopedia y de paso hacer la compra... no te queda otro remedio que aprender a ir rápido!