martes, 16 de agosto de 2011

Mami, eso yo no lo toco

Con cierta frecuencia nos empeñamos en poner la cocina como un bebedero de patos.

Los motivos son varios, pasar un rato divertido con los niños, que aprendan nuevo vocabulario, que entiendan que la comida no aparece mágicamente en los supermercados y que puedan cacharrear y pringarse hasta los codos fresquitos mientras en la calle estamos a 39ºC.

Esta vez se nos ha ocurrido hacer pan. Una hogaza cada niño. Mami con Paulita y papá con Miguelito.

El RALLADOR para la LEVADURA, el BOL, AMASAR, 375 CENTILITROS de agua, la BÁSCULA... mucho vocabulario nuevo y los niños disfrutando a lo grande.

A Miguel no hubo ni que decirle que había que mezclar la harina con la levadura y el agua y empezar a amasar para que se pusiese como un profesional  manos a la obra.

Con Paula fue otro cantar. Eso de pesar la harina esté fenomenal, medir la cantidad de agua, rallar la levadura, echarlo todo en el bol pero... ¿meter las manos? ¿pringarse? no hija no. Por mucho que Ana le explicó que había que amasar como lo estaba haciendo su hermano Miguel, Paula se limitó a decir un "Mami, eso yo no lo toco..."

Y no lo tocó y tuvo que ser Ana la que amasase el pan. No hubo argumentación que la pudiese convencer.

El pan ha salido riquísimo. Hoy hemos desayunado unas tostadas estupendas y nos queda pan para toda la semana!

2 comentarios:

  1. jajajaja!!! Los niños siempre sorprenden!!!

    Qué linda tu Paulita.

    Que el Señor les sonría :-)

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  2. Caramba Paula, que buena vista tiene el pan, con lo divertido que es pringarse jajaja!!!
    Besitos.

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