jueves, 20 de diciembre de 2012

Queremos saber



Papi, ¿Por qué soy sorda?

Así, sin preámbulos, Paula me lo preguntó y me pilló con la guardia baja.

Intenté la respuesta que siempre había utilizado:

- Pues Paula, porque hay gente con gafas como mamá, gente con audífonos, gente con implante… todos somos distintos…

Esta vez no coló y su réplica la tenía premeditada:

- Pero papi, cuando el otro día preparabais la presentación de Miguel sobre las orejas (refiriéndose a un trabajo que ha hecho Miguel sobre el oído) le contasteis que los implantes cocleares era para los que tenían estropeados los pelillos de las orejas (quería decir las células ciliadas de las cócleas) y yo quiero saber por qué se me estropearon a mí.

Y guardó silencio. Un silencio incómodo en el que sólo se oía de fondo el agua de la fuente del Belén…
Barajé darle una evasiva y rechacé la idea. Si Paula me había hecho esta pregunta tan directa y una semana después de haber escuchado lo que le contábamos a Miguel era evidente que el tema le importaba mucho.

Así que la senté en mis piernas y se lo conté.

- A ver Paulita, ¿te acuerdas que cuando preparábamos el trabajo de los oídos con Miguel le dijimos que uno se podía quedar sordo por muchos motivos? Por ruidos fuertes, por un virus…. Pues en tu caso fue por un virus.

- ¿Un viruuuus? ¿Y qué es un virus papi?

- Pues los virus son bichitos muy muy muy pequeños que sólo se pueden ver con un microscopio como el de Miguel y que son malos. Hay muchos tipos distintos. Unos te hacen toser, otros dan fiebre y mocos... y el virus que tú tuviste estropeó los pelillos de tus oídos.

- Y ¿cuándo fue eso papi?

(Pensé, de perdidos al río. Se lo cuento también)

- Pues antes de nacer Paula, cuando estabas en la tripita de mami.

- ¿Y cómo se metió hasta la tripita papi? ¿Cómo consiguió llegar hasta allí? Se metió por el ombligo?

- No Paula, la verdad es que no sabemos cómo llegó. Probablemente fue por una gotita de saliva en la guarde de Miguel pero la verdad es que nunca supimos cómo consiguió llegar hasta la tripita.

- ¿Y cómo se llama ese virus?

- Citomegalovirus

- ¿Ci-mo-to-ri-vi-qué?

- Ci-to-me-ga-lo-vi-rus

- Ci-to-me-ga-lo-vi-rus ¡Qué nombre tan largo! ¿Y dónde está ahora el ci-to-me-ga-lo-vi-rus? ¿Está muerto?

- Pues sí, los doctores te dieron una medicina cuando eras muy pequeñita y echaron al virus.

- ¿Y mis bebés también estarán sordos cuando nazcan?

- No Paula, el virus ya se fue y no volverá. No te preocupes.

- ¿Y yo voy a tener que llevar implantes siempre?

Con estas últimas preguntas casi me vengo abajo. Respiré y contesté intentando que sonase natural.

- Pues sí Paula, siempre tendrás que llevar implantes, igual que mami que lleva gafas y lentillas.

Y su respuesta fue genial.

-Pues qué bien. ¡Me encantan!

domingo, 28 de octubre de 2012

Ya fuimos, somos y siempre seremos PediaTIC

El pasado 20 de Octubre participamos en la Jornada PediaTIC que se desarrolló en Lérida.

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Fuimos invitados por La Mamá Pediatra (Dra. Amalia Arce) para que contásemos bajo nuestro prisma de padres qué aporta la red a personas con hijos con algún problema de salud y si ésta puede servir de enlace entre profesionales y familias.

He de reconocer que nos hizo muchísima ilusión la invitación porque creo que nuestro caso es un ejemplo donde se puede ver cómo con sólo un ordenador y un teléfono se pueden hacer bastantes cosas.

No caeré en la tentación de hacer un resumen de la jornada porque varios de los ponentes lo han hecho ya y son difícilmente superables:

La mamá pediatra: PediaTIC: Pandemia de entusiasmo
Guillermo Cháves: Sobre #PediaTIC
Begoña González: PediaTIC: El 2.0 que cambia el mundo 
Marisa Moya: #PEDIATIC Y EL “NOSOTROS”
Jesús Garrido: El Puericultor, Webs sobre Pediatría, educación y crianza


El evento ha tenido bastante repercusión en los medios, nos acaban de pasar el enlace de la noticia en el telediario de Tele5: PediaTIC en Tele5.


Y... ¿qué contamos? Pues os recomiendo que vayáis sacando ratos para ir viendo todas las ponencias del evento: Streaming PediaTIC. Y si os morís de curiosidad por nuestra charla podéis verla aquí:


Por lo que nos comentaron los pediatras con los que luego cenamos, les gustó la charla y una de las "consecuencias" de ella la podéis encontrar aquí:

Jesús Garrido: El Puericultor, Evita el Citomegalovirus en el embarazo

Nos volvimos a Madrid al días siguiente con la certeza de que con pediatras como los que allí encontramos no hay barreras entre médico y pacientes gracias a "la Red"  sobre todo por la calidad humana que tienen.

¡Muchas gracias a todos!

jueves, 4 de octubre de 2012

Citomegalovirus: Tres puertas abiertas a la esperanza


No os perdáis este artículo del Dr Juan Acosta sobre las líneas de investigación que se están siguiendo para prevenir y paliar los efectos del citomegalovirus congénito:


PediaTic


El próximo 20 de Octubre se celebrará en Lérida el Encuentro PediaTic. En este encuentro, pediatras, educadores y familias debatirán sobre temas de salud infantil y cómo las redes sociales e internet está cambiando la relación entre estos colectivos.

Tenemos el honor de haber sido invitados por nuestra querida Dra. Amalia Arce  a participar en una de las mesas para que contemos nuestra experiencia y lo que aporta en nuestra opinión la red a personas como nosotros y cómo sirve como enlace entre profesionales y familias.

Podéis encontrar toda la información sobre el encuentro (e inscribiros!) en www.pediatic.org. No os lo perdáis!

Long time no see


(o para los castizos "Mucho tiempo sin vernos")

Hace tiempo que no actualizamos el blog. Se han juntado unos horarios de trabajo un tanto desmesurados junto a la realidad de que poco a poco aparentemente nuestras vidas se van normalizando con todos los temas referentes a Paula. Aunque todos los días haya pequeños detalles que nos recuerdan todo lo que hemos pasado estos últimos 5 años, ahora empezamos a verlo con otros ojos.

Os cuento una anécdota muy representativa del esfuerzo que supone a Paula usar sus implantes: Hace unos días después de cenar paula estaba cansada y de manera espontánea antes de ir al baño a lavarse los dientes (momento que aprovecha para jugar y dejar el lavabo como un bebedero de patos) vino a verme y del tirón se quitó los dos implantes y me los dio. Como puse cara de sorpresa me dijo "Papi, es que estoy cansada de oír..." y se dio media vuelta y se fue a lavarse los dientes. Es la primera vez en su vida que ha hecho algo así.

Comprendí que para Paula no es algo natural. Tiene que hacer un esfuerzo para oír y es consciente de ello. Por suerte, le encanta escuchar y no deja de sorprendernos todos los días con anécdotas geniales.

Paula NO para de hablar. Habla permanentemente. Cuando juega con sus muñecos ella hace todos los diálogos y le pone voz diferente a cada uno de ellos. Cuando le pedimos que se calle siempre me viene a la cabeza que debe ser pecado o delito o las dos cosas decirle a una niña como Paula que se calle.

Estas pasadas vacaciones veraniegas Paula ha estado sembrada. Una de sus últimas manías es ponerse a hablar en inglés y además enfatizando especialmente el acento como si fuese la mismísima reina de Inglaterra. El caso es que se debió pelear con Miguel por alguna tontería y solícitamente vino a chivarse y lo hizo en inglés... Dijo algo así como Papi, Miguel go came me and make PUM PUM in aquí my bottom" (para decir Miguel ha venido y me ha dado un cachete en el culete". O esta mañana mismo en el desayuno que nos ha preguntado algo así como "güenreincoms?" (When rain comes?) para preguntarnos cuándo iba a llover porque estábamos hablando sobre el calor que hacía y lo bueno sería que cayese una tormenta.

El esfuerzo también aplica al resto de la familia. Este año hemos dado en el clavo para poder disfrutar todos de unas buenas vacaciones. Había que evitar la arena de las playas porque es completamente incompatible con los implantes, buscar un sitio que le gustase a Miguel (entiéndase un sitio con bichos tales como peces, renacuajos, ranas, mariposas, saltamontes para poder cazar y soltar después de enseñárnoslo....) y que fuese tranquilo para nosotros (es decir, poder decir a los niños "salid fuera mientras recogemos y jugad en el campo"). Y lo más importante de todo: un entorno en el que poder expandir el lenguaje con nuevos nombres, expresiones y actividades para mejorar y motricidad de Paula.

Hemos encontrado un sitio cerca de Cangas de Onís que reunía todo lo que buscábamos. Los niños han aprendido a distinguir muchos árboles nuevos. Ahora saben que los abedules tienen la corteza blanca y las hojas pequeñas. los castaños lucen sus flores como dedos blancos de una mano, los espinos tienen espinitas y hojas pequeñas con muchas ondulaciones, los nogales tienen nueces que parecen ciruelas verdes que te manchan los dedos de negro cuando juegas con ellas, y los avellanos generalmente son matorrales y no árboles y tienen hojas redondas y las avellanas tienen caperuza y son verdes todavía pero están muy ricas y las varas de avellano son laaaaaaargas y rectas...
Y los serbales, los tilos, las higueras, los helechos, las aliagas... todos tienen sus características que han aprendido a distinguir y cientos de historias alrededor de ellos. Ver cómo cae volando como un helicóptero una semilla de tilo en el río es motivo para poder explicar que esa manera de caer precisamente está para poder mandar las semillas muy lejos y que haya tilos por todas partes. Y nos imaginamos que la semilla iba a ir por el río Dobra que es un afluente del Sella y que llegaría seguro a uno de los prados cerca de Ribadesella donde dentro de unos años llegaría a ser un tilo enorme.

A Miguel y a Paula estas conversaciones les encantan y participan activamente en ellas. Miguel es más cerebral y aporta razonamientos que muchas veces nos sorprenden por lo maduros que son. Por ejemplo, vimos una zona de campo quemada cerca de un mirador y cuando supo que ese incendio podía haber sido provocado estuvo preguntándonos e intentando entender cómo es que podía haber alguien que pudiese hacer algo tan malo y qué es lo que le podía llevar a hacer algo semejante. Tampoco entiende por qué puede haber cotos de pesca de "captura y suelta" porque le parece fatal darles un susto  a los peces y clavarles un anzuelo si no es para comérselos después.

Paula es más imprevisible en sus comentarios y a veces nos deja clavados. Cuando le estaba explicando que por la senda que íbamos tenía que ir de la mano porque se podía caer al río le pregunté que qué pasaría si ella se cayese al río y me contestó con tono de "es evideeeente" "Pues papi, si me caigo, ¡me salvas!" Vamos, que lo tiene más claro que Lois Lane con Superman.

Desde el punto de vista físico, han sido también unas vacaciones muy positivas para los niños. Han caminado MUCHO y por senderos a veces bastante complicados para ellos. Cuando se metían en la cama caían rendidos y han dormido como marmotas. Hemos notado que Paula ha ganado en estabilidad y fuerza en sus tobillos. Miguel es un roble y puede caminar hasta el fin del mundo sin ningún problema siempre y cuando le vayas contando historias.

Como veis, estas historias de nuestro quehacer diario ya no difieren en mucho de los de una familia normal con dos niños. Cierto es que tenemos que tener siempre en cuenta la condición de Paula para muchas actividades y que más de una vez hemos tenido que volver a casa porque se nos habían olvidado las pilas de los implantes y bajo ningún concepto permitimos que Paula se quede sin poder oír durante el día.

La parte muy positiva de esa normalización es que hemos podido volver a encontrar algo de tiempo para nosotros. Hemos retomado asuntos que teníamos pendientes desde hacía años. Algunos tan triviales como reorganizar la distribución del salón o tan añorados como volver a hacer fotografías analógicas (y revelarlas en casa!).

En definitiva, (y me permito copiar una frase de Anita)  estamos cerrando una larga etapa, la más dura, agotadora, dolorosa, a la vez que la más enriquecedora y la de más crecimiento personal, espiritual, como pareja y familia.

Esto no significa que hayamos parado de atender a todas las familias que os ponéis en contacto con nosotros a diario. Sólo nos hemos permitido bajar un poco nuestra actividad proactiva pero como veréis en el próximo post, no podemos estarnos quietos!

martes, 8 de mayo de 2012

Briconsejos para los implantes cocleares

Después de más de un año de uso de los implantes, hemos ido afinando un par de trucos con los implantes de Paula que todo el mundo que los ve nos dicen que son muy útiles.

El primero de ellos lo llamaremos la "Pinza-Goma-Con-Mic-Lock-Integrado"

Si tenéis un niño pequeño que usa implante(s) cocleare(s) sabréis que con las orejitas que tienen es muy difícil que el procesador aguante en su sitio. Cualquier movimiento brusco hace que el procesador se descuelgue y se caiga al suelo. Para este fin, Cochlear desarrolló los "Snugfit".

 La primera versión eran de plástico transparente y se encajaban por encima del procesador del mismo modo que lo hacen las carcasas de colores. Esto impedía usar dichas carcasas y por lo que se comentaba entre los usuarios, este tipo de Snugfit no eran todo lo cómodo que se hubiese deseado.


La segunda versión es la que recibimos nosotros con el primer implante. Es una versión mejorada en la que el Snugfit reemplaza el cuerno delantero del implante por uno de silicona y por detrás y envolviendo de la oreja hay una barrita flexible que se puede ajustar a la forma y tamaño del pabellón auditivo. Los fabrican en tres tamaños diferentes y en todos los colores de los procesadores. Podéis ver cómo queda en este otro blog: http://lonestarcouple.blogspot.com.es/2011/01/keeping-his-ears-on.html

Es una solución bastante buena pero tiene pequeñas pegas: No permite usar carcasas de colores y si bien sujetan bastante bien los implantes, no son infalibles.

Para asegurar que los implantes no salgan despedidos por los aires al hacer un movimiento brusco. (¿Os imagináis el implante volando y cayendo en la arena del patio del cole en medio de la fila para ir al comedor? ¿os ha subido la tensión arterial al pensarlo? Bien, seguimos.), hace falta usar una pinza que se agarre a la ropa. Una vez más, no vale cualquier pinza. Tiene que tener un perfil bajo para que no moleste cuando se apoye o se tumbe. y tiene que ser de metal para que dure (colegio... patio...)

Otro punto a tener en cuenta para nosotros era la posibilidad de poder usar las carcasas de colores que tanto le gustan a Paula y que incluso tenemos personalizadas con pegatinas de Skinit. Otra ventaja además al usar las carcasas es que no hace falta utilizar el pestillo que bloquea la batería y que es engorroso de utilizar porque requiere un minidestornillador que no siempre se tiene a mano.

Con estos requerimientos nos pusimos a pensar (y a preguntar) y hemos dado con la siguiente solución:

Necesitas:


Pinza amarilla de Phonak.












BTE Mic Lock de Cochlear para los implantes de la serie ESPrit. Es un sencillo tubito de goma con una arandela ancha en uno de los extremos. Se compran de 5 en 5 (referencia Z60314) y son muy baratos.






Para hacer el "híbrido" hay que cortar las gomas amarillas de la pinza para retirar las arandelas de silicona. Esas arandelas hay que guardarlas para el siguiente briconsejo. Las gomas que vienen en esta pinza son demasiado finas para abarcar la batería del implante y se rompen en pocos días.

En nuestro caso reemplazamos las gomas amarillas por unas de color azul marino para que fuesen menos llamativas. En lugar de las grapas que sellan los extremos hemos utilizado hilo del mismo color fuertemente atado. Después de un año de uso sigue aguantando!

El extremo de la goma que tenía la arandela que hemos retirado hay que pasarlo por la arandela del Mic Lock y atarla como hemos descrito antes. El tubo del Mic Lock se corta a medida para que quede ajustado al contorno del pabellón auditivo pero sin apretar. De esta manera conseguimos que incluso si tirásemos fuertemente del implante, éste se quedaría sujeto a la goma tanto por la arandela gruesa como por el tubito que abraza el extremo del cuerno delantero por lo que es prácticamente imposible perderlo.

Un detalle más. En la parte donde están pegados el tubito y la arandela gruesa del Mic Lock he cortado en bisel la esquina superior para evitar que rozase demasiado con la oreja.


Los que tengáis la vista más aguda habréis visto el segundo briconsejo: El "Salva FM".

El implante de la foto tiene una "mochila" justo debajo de donde sale el cable de la bobina. Es el receptor del sistema FM. Cada receptor cuesta también un potosí y el sistema de sujeción aunque es perfectamente válido para un adulto se queda un poco escaso para un niño y su trajín diario.

Os acordáis de las arandelas de silicona que quitamos de la pinza amarilla? Pues parecen hechas a medida para sujetar los receptores FM o bien el Euroadaptador si utilizáis un sistema FM no integrado. Os pongo un par de fotos además de la anterior para que os hagáis una idea.


Hay que ser cuidadosos a la hora de colocar la goma para que la curvatura del cable de la bobina quede completamente natural y sin forzar. Adelantando o atrasando la goma se llega a la posición ideal.


En esta última foto podéis ver el mismo uso con el Euroadaptador.

Y por último una foto de todo el conjunto:



sábado, 7 de abril de 2012

Yo quiero APRENDER

Paula llevaba dos semanas diciéndonos que quería aprender a montar en bici sin ruedines: creo que la culpa de ello la tiene su primita que es un prodigio sobre ruedas y cada miércoles a la salida de la clase de música da vueltas y vueltas con su bici mientras las mamás hablan un rato.

Ayer por la noche durante la cena nos dijo de nuevo por enésima vez que tenía que aprender a ir en bici "sin ruedines" y "con pedales" y tuve el desliz de decirle que si cenaba bien  al día siguiente yo la iba a enseñar...

Pues ha sido despertarse por la mañana y lo primero que ha dicho es que se ponía el casco y que bajábamos ya...

Hemos tenido que esperar hasta después de comer porque se ha puesto a llover mientras desayunábamos y cuando parecía que escampaba ha vuelto a caer esta vez una granizada que ha dejado todo el suelo blanco. A paula lo del granizo le ha parecido interesante pero no paraba de decir que tenía que salir el sol para que se secase el suelo.

Ha llegado el momento que se ha secado el suelo y nos hemos bajado al trastero a rescatar la primera bici de Miguelito. Hemos hinchado las ruedas, se ha puesto el casco y hemos empezado con "las prácticas".

Admito que mis esperanzas en conseguir que aprendiese eran tendentes a cero. El equilibrio y la coordinación no están entre sus virtudes. Pero sí su tenacidad y deseo de aprender.

"Cabeza arriba", "mirada al frente", "no te preocupes que yo te cojo" y "deja el timbre en paz que ahora no hace falta tocarlo" han sido mis instrucciones. La he cogido por el sillín y la he empujado para ayudarla a arrancar.

Y este es el resultado:

Tal cual.

Cinco minutos después hemos tenido que subirnos porque de nuevo ha empezado a llover y hemos aprovechado para merendar. Como al final han sido cuatro gotas, nada más acabar su vaso de leche hemos vuelto a bajar. Cuando más confiada estaba ha dado un traspiés y se ha caído con gran estrépito y con tan mala suerte que se ha dado en la cara con el manillar. Se ha hecho una heridita en labio y tiene la nariz y el ojo magullado (mañana va a ser un poema su cara...) Hemos subido corriendo a casa para hacer unas curas y Paula lloraba desconsolada. Cuando he conseguido que parase de sangrar el labio le he preguntado si le dolía y me ha dicho que no. Le he dicho entonces que no llorase tanto y me ha respondido que lloraba porque ya no iba a poderse bajar a montar en bici...

Según me lo ha dicho he vuelto a ponerle el casco y nos hemos vuelto a bajar a la calle. Sólo le ha faltado decir un "¡No hay dolor, no hay dolor, no hay dolor!" al estilo Rocky Balboa.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Concierto en familia

El pasado fin de semana fuimos al Auditorio Nacional de Música  a un “Concierto en Familia” que como su nombre indica está especialmente preparado para poder ir con los niños y en los que el público asume que no pasa nada si un niño se pone a llorar en el momento más inoportuno.

Para nuestros hijos era la primera vez que asistían a un concierto y teníamos cierto temor a que a Paula se le hiciese largo o no consiguiese disfrutar la música con sus implantes cocleares.

En todos los congresos, conferencias y literatura que hemos consultado siempre se afirma que la música es la gran asignatura pendiente para los implantes cocleares. Nosotros siempre hemos visto que Paula se maneja bien con la música y de hecho canta con muy buena entonación.

En el auditorio teníamos una situación privilegiada desde el punto de vista de un niño: Justo encima de los músicos y más concretamente de la percusión.  Miguel, que tiene especial debilidad por su abuelo Víctor, se sentó con él y por lo que me han comentado disfrutaron como melómanos del concierto. A Paula la sentamos entre Ana y yo y antes de que empezase el concierto le estuvimos enseñando los diferentes músicos con sus instrumentos que iban llegando y ella nos aclaró muy eruditamente que justo debajo nuestro no había dos xilófonos sino un metalófono y un xilófono…

Durante el concierto se portó fenomenal y no se perdió ni un detalle. Le hizo especial gracia el director por los grandes aspavientos que hacía y los estuvo imitando a ratos para gran deleite del palco de enfrente. Cuando un instrumento sobresalía especialmente nos lo señalaba (porque sabía que no se puede hablar en un concierto) por lo que deduzco que era capaz de distinguir las diferentes sonoridades de los mismos. Le encantaron las arpas, las flautas, el bombo y los dos triángulos (el “pequeño” y el “mediano” según sus palabras).

Al final del concierto aplaudió como loca y le pareció genial que el director saliese un montón de veces a saludar y que nos regalase dos bises.

Ya cuando nos levantábamos para irnos una señora de la fila de atrás nos dijo “Qué niña tan buena, qué bien se ha portado y cómo ha disfrutado….”

Yo sonreí  y para mis adentros pensé:   “Si yo te contase…”

lunes, 13 de febrero de 2012

Implicación del colegio

La semana pasada Paula era la "prota" de la clase. Es una actividad semanal que consiste en que durante el curso cada niño es el protagonista y disfruta de privilegios tan grandes como ir el primero en la fila, llevarse unos juguetes de su casa o invitar a sus padres para que cuenten cómo es Paula y les lean un cuento.

Para Paula ser la "prota" es lo más grande que hay a lo largo del año después de las Navidades.

Este año cuando fuimos a su clase pude corroborar mi impresión acerca de las profesoras de Paula y del grado de integración de ella con el resto de la clase.

Por un lado, veo que las profesoras conocen perfectamente a Paula y tienen integrado dentro de la rutina de la clase el uso del sistema FM o colocarse cerca de ella cuando la situación lo requiere. Otro detalle que me gustó mucho es ver que tienen la documentación acerca de los implantes en un sitio accesible junto con la información de las alergias.

Estamos muy contentos con todas las facilidades que nos ha dado el colegio desde el primer día. Se han hecho cargo de la situación de Paula y han tomado las medidas necesarias para que pudiese seguir las clases como cualquier otro compañero de clase.

No tenían experiencia previa de niños con hipoacusia y se tomaron muy en serio el asunto implicándose desde el Director hasta todo el personal que iba a estar con Paula. No es que hagan falta "grandes" cosas, pero sí tener gran cuidado con los "pequeños" detalles. Y sin duda, todo parte de la buena disposición y comunicación entre el colegio y nosotros los padres.

N.B. La foto en la que se ve el implante de Paula, se lo facilitamos nosotros. Se aprecian las distintas partes del implante desmontadas y montadas, con sus correspondientes nombres y pequeñas explicaciones.

sábado, 21 de enero de 2012

Entre el infarto y la apoplejía.

Hoy tocaba mañanita de recados. Paula se ha levantado con legañas y he aprovechado cuando salíamos del médico para acercarme al Corte Inglés a hacer unas compritas. Entre otras cosas tenía que comprar la pila del reloj. Me he acercado a la sección de fotografía porque me quedaba de paso y recordaba haber visto un stand de pilas de botón de diversos tamaños.

Un dependiente se ha acercado y al ver mi pila ha dicho: "Uuuuuy... esa pila tan pequeña aquí no la tenemos. Pregunta enfrente en la óptica que tienen pilas de audífonos y seguro que la tienen..."

Yo le he contestado que las de audífonos no valían y ha insistido casi con cara de ofendido que sí sí sí, que seguro que la tenían porque el había visto audífonos que llevaban pilas diminutas...

Le he replicado que las pilas de audífonos eran distintas, que eran de zinc-aire y que en un reloj cerrado herméticamente no podían funcionar. Como he visto que se me estaba quedando con cara de "Tú me lo vas a contar a mí que-me-lo-se-todo-sobre-baterías" y me iba a echar la sermoneta de la mañana, he levantado una coleta a Paula y le he dicho: Mi hija lleva audífonos desde los cuatro meses e implantes desde hace un año... créeme que sé lo que digo.

Casi se me muere el hombre. Ha estado unos segundos eligiendo entre el infartarse o caer fulminado por una apoplejía y al final sólo ha podido decirme balbuceando un "lo siento... lo siento muchísimo" como si hubuiese metido la pata hasta el cuello.

Me ha dado un poco de pena (un poquitín nada más) y por epo le he dicho que no se preocupase. Que llevar audífonos o implantes era la cosa más normal del mundo y que no tenía más que ver a Paula para comprobar que era como llevar gafas pero en los oídos.

Se ha recompuesto un poco (otro poquitín nada más) y le he dejado dando vueltas al mostrador de pilas con la mirada algo perdida.

Llegará el día en el que los audífonos e implantes serán algo normal. Llegará.

viernes, 20 de enero de 2012

No me acostumbro (dos años después)

Hace casi dos años escribí un pequeño artículo sobre lo increíble que me parecía que Paula pudiese estar progresando tan bien.

Por entonces no me podía imaginar todas las vueltas que tendríamos todavía que dar con Paula hasta el día de hoy. Lo único que no ha cambiado es que sigo sin acostumbrarme y dar por supuesto que nuestra hija hoy en día pueda hacer una vida normal.

Seguimos con logopedia y limando pequeños problemas (saltar a la pata coja es realmente complicado!) pero en líneas generales nuestra vida familiar se ha normalizado en gran medida.

Tengo la sensación que estamos empezando una nueva etapa. No lo sé definir con palabras pero presiento cambios!