miércoles, 21 de marzo de 2012

Concierto en familia

El pasado fin de semana fuimos al Auditorio Nacional de Música  a un “Concierto en Familia” que como su nombre indica está especialmente preparado para poder ir con los niños y en los que el público asume que no pasa nada si un niño se pone a llorar en el momento más inoportuno.

Para nuestros hijos era la primera vez que asistían a un concierto y teníamos cierto temor a que a Paula se le hiciese largo o no consiguiese disfrutar la música con sus implantes cocleares.

En todos los congresos, conferencias y literatura que hemos consultado siempre se afirma que la música es la gran asignatura pendiente para los implantes cocleares. Nosotros siempre hemos visto que Paula se maneja bien con la música y de hecho canta con muy buena entonación.

En el auditorio teníamos una situación privilegiada desde el punto de vista de un niño: Justo encima de los músicos y más concretamente de la percusión.  Miguel, que tiene especial debilidad por su abuelo Víctor, se sentó con él y por lo que me han comentado disfrutaron como melómanos del concierto. A Paula la sentamos entre Ana y yo y antes de que empezase el concierto le estuvimos enseñando los diferentes músicos con sus instrumentos que iban llegando y ella nos aclaró muy eruditamente que justo debajo nuestro no había dos xilófonos sino un metalófono y un xilófono…

Durante el concierto se portó fenomenal y no se perdió ni un detalle. Le hizo especial gracia el director por los grandes aspavientos que hacía y los estuvo imitando a ratos para gran deleite del palco de enfrente. Cuando un instrumento sobresalía especialmente nos lo señalaba (porque sabía que no se puede hablar en un concierto) por lo que deduzco que era capaz de distinguir las diferentes sonoridades de los mismos. Le encantaron las arpas, las flautas, el bombo y los dos triángulos (el “pequeño” y el “mediano” según sus palabras).

Al final del concierto aplaudió como loca y le pareció genial que el director saliese un montón de veces a saludar y que nos regalase dos bises.

Ya cuando nos levantábamos para irnos una señora de la fila de atrás nos dijo “Qué niña tan buena, qué bien se ha portado y cómo ha disfrutado….”

Yo sonreí  y para mis adentros pensé:   “Si yo te contase…”

2 comentarios:

  1. Doy fe de todo lo dicho, disfrutamos muchísimo. Daba gloria ver a Paula mover sus brazos, sus manos y dedos como si dirigiendo la orquesta estuviera.

    Y además no estaba ella sola, que Miguel y Claudia, la prima, también participaron.

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  2. Pedro pues claro que le podías contar y ademas de orgulloso de ello seguro que a ella se le saltarían las lagrimas como ami cuando se las buenas nuevas de Paulita.

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